18/9/17

Los secretos de la defensa de Madrid

Manuel Chaves Nogales.
Los secretos de la defensa de Madrid.
Edición aumentada y corregida.
Prólogo de Antonio Muñoz Molina.
Espuela de Plata. Sevilla, 2017.

“Este es un libro que quema entre las manos. Provoca en igual medida la admiración y el escalofrío. Está escrito en 1938, a una cierta distancia ya de los hechos que cuenta, pero tiene el temblor de urgencia de una crónica dictada a toda velocidad en el momento mismo en que las cosas suceden”, escribe Antonio Muñoz Molina en el prólogo “Manuel Chaves Nogales y la experiencia del derrumbe” que abre Los secretos de la defensa de Madrid, que publica Espuela de Plata en una espléndida edición con abundantes ilustraciones de Jesús Helguera.

Una edición que es el resultado definitivo de un complejo proceso de recuperación de esta serie que Chaves Nogales publicó en México en la revista Sucesos para todos entre el 5 de agosto y el 22 de noviembre de 1938, y en el inglés Evening Standard un mes después con el título genérico de The Defence of Madrid.

Ambientada en noviembre de 1936, en el Madrid asediado y a punto de caer ante las tropas sublevadas, Chaves Nogales reconstruye el proceso defensivo de la capital dirigido por el general Miaja y el teniente coronel Rojo, su enfrentamiento con Franco y con Largo Caballero, la huida de los políticos republicanos, la resistencia de un ejército lamentable y el papel de las Brigadas Internacionales, el pánico de la población ante los bombardeos, los acechos de la quinta columna, las luchas intestinas entre anarquistas y comunistas. 
Ese era el desalentador telón de fondo de aquella “trinchera de un millón de seres inermes”al filo de una rendición que se daba por hecha.

“Chaves Nogales está en todo, lo ve todo – escribe Muñoz Molina al final del prólogo-. Hasta descubrir este libro yo estaba seguro de que los mejores testimonios sobre la defensa de Madrid eran los de Arturo Barea y Max Aub. Chaves está a la altura de cualquiera de los dos.”

En esta nueva edición aumentada y corregida se han añadido más ilustraciones y, como epílogo, dos artículos de Chaves Nogales publicados en marzo y abril de 1939: Los días de agonía del Doctor Negrín y Cómo cayó Madrid: horas de angustia.

Santos Domínguez

15/9/17

Juan Ramón Jiménez. Historias


Juan Ramón Jiménez.
Historias. 
Edición de Rocío Fernández Berrocal.
Fundación José Manuel Lara. Vandalia. Sevilla, 2017. 

Dios estaba bañándose en su azul de luceros.

Ese verso, uno de los más desolados y demoledores que se han escrito en castellano, cierra La carbonerilla quemada, uno de los 61 poemas de Historias, el libro de Juan Ramón Jiménez que publica la Fundación José Manuel Lara en su colección Vandalia con una espléndida edición de Rocío Fernández Berrocal.

De esos 61 poemas casi la mitad son inéditos: veintisiete textos, procedentes de la Sala Zenobia-Juan Ramón de la Universidad de Puerto Rico, que incorpora esta edición íntegra de Historias, un libro que Juan Ramón escribió en Moguer entre 1909 y 1912.

Aunque lo corrigió en 1921 y le dio su forma definitiva en su exilio de Puerto Rico, aunque algunos de sus textos los había incorporado a sus antologías sucesivas, esta edición ofrece por primera vez la obra completa con un apéndice de variantes y un álbum fotográfico.

Organizado en cuatro partes -"Historias para niños sin corazón", "Otras marinas de ensueño", "La niña muerta" y "El tren lejano"-, Historias es una muestra de la época sensitiva de Juan Ramón y del proceso de depuración estilística y personal que le llevaría desde el ensimismamiento melancólico y la mirada elegiaca hacia la poesía pura.

Un proceso que Juan Ramón ya había completado cuando corrigió este libro desde esa perspectiva intelectual y poética a comienzos de los años veinte.

De ese proceso habla en su estudio introductorio Rocío Fernández Berrocal, una experta juanramoniana que traza en el prólogo la historia de Historias, su compleja peripecia textual, y resume las historias de Historias: las historias compasivas de "Historias para niños sin corazón"; las marinas gaditanas, portuenses o de Biarritz de "Otras marinas de ensueño"; los poemas desolados de "La niña muerta", dedicados “a la blanca memoria de María Pepa, muerta en la tierra a los 26 meses, viva siempre en el cielo de Moguer”; o los poemas viajeros de "El tren lejano" por la línea Sevilla-Huelva-Riotinto-Valverde.

Conviven en Historias diversos registros y distintos tonos: desde el aire ligero y popular del octosílabo asonante al ritmo solemne del alejandrino; pero estos poemas, como señala Rocío Fernández Berrocal, “corresponden directamente al tipo de escritura que Juan Ramón Jiménez prefería, la sencilla y honda a la que quiso volver al final de sus días.”

Santos Domínguez

14/9/17

José María Álvarez. El vaho de Dios




José María Álvarez.
El vaho de Dios.
Selección, prólogo y notas de Alfredo Rodríguez.
Renacimiento. Sevilla, 2017



Ciudad amada.
Como si cuanto ha de adorarse
se ofreciera en su forma más bella,
y al adorar lo incomprensible, humillo
mi voluntad. Y sólo
mis sentidos
                        arden
ante esa Belleza
como el vaho de Dios en un espejo.

Así termina uno de los poemas más significativos de El vaho de Dios, la antología de poemas venecianos de José María Álvarez que publica Renacimiento con selección, prólogo y notas de Alfredo Rodríguez.

La abre una nota del autor, que evoca su relación con Venecia en un atardecer sobre la ciudad y las aguas del Canal: “Sentí que algo más allá de la alegría, una emoción sensual intensísima, me tomaba, y recuerdo que me puse en pie contemplando esa belleza pero más aún, algo misterioso fundido en esa belleza, y le confesé: «Te amo. Nunca me dejes».

Eso es Venezia para mí. Esa alegría sagrada. Y como aquella tarde, hoy abriendo las páginas de este libro, vuelvo a decirle: «No me abandones». Y ojalá algún verso pueda dejar en el lector unas brasas de esa pasión.”

La belleza y la elegía, la imaginación y la nostalgia, el arte y el tiempo, la niebla y las ruinas conviven en estos versos atravesados por el esplendor y el paño de la bruma como ese vaho de Dios que cierra el poema y da título a esta espléndida antología que contiene en miniatura todo el mundo poético de José María Álvarez en unos versos que –escribe en el prólogo Alfredo Rodríguez- “suponen una lectura apasionada, envolvente, de la ciudad de la Laguna.”

Santos Domínguez




13/9/17

Somerset Maugham. El impulso creativo


W. Somerset Maugham.
El impulso creativo.
Traducción de Jordi Fibla.
Atalanta. Gerona, 2017. 

“Supongo que muy pocas personas saben cómo la señora de Albert Forrester llegó a escribir La estatua de Aquiles, y puesto que ha sido aclamada como una de las grandes novelas de nuestro tiempo, creo que una breve explicación de las circunstancias que la hicieron nacer interesará a todos los estudiosos serios de la literatura; y en verdad, si, como dicen, esta es una obra que sobrevivirá, mi relato, cuyo objetivo va más allá que el de entretener de un durante una hora ociosa, podrá ser considerado por el historiador futuro como una curiosa nota al pie en los anales literarios de nuestra época.” 

Así comienza El impulso creativo, el cuento de Somerset Maugham que cierra y da título al volumen que publica Atalanta con traducción de Jordi Fibla.

Está centrado en la figura de una escritora que en un destello de inspiración había descubierto las posibilidades cómicas del punto y coma, aunque no encuentra hasta los 57 años el éxito literario. Será con una novela policiaca después de que su marido, un pelmazo aburrido, se escape de casa con la cocinera después de 35 años de matrimonio.

Ese texto cierra un conjunto de doce relatos en los que se habla de las relaciones humanas y las relaciones de pareja con un narrador distante y subjetivo a la vez, porque su distancia no es la de la objetividad, sino la del sarcasmo o la ironía.

Entre la extensión de El grano ajeno, que se acerca a la de una novela corta, y la rapidez de El hombre de la cicatriz, doce relatos variados entre los que hay elementos de misterio y terror como en Lord Mountdrago; de humor en el divertido Las tres gordas de Antibes, ambientado en la Costa Azul, o la indefinición del sueño y la realidad en torno al asesinato de una mujer en El sueño.

Con un habilísimo manejo del diálogo, con su  habitual agudeza en las descripciones físicas y psicológicas de los personajes y con el ritmo sostenido de su desarrollo argumental, doce relatos de un escritor solvente aunque muy alejado del canon del cuento contemporáneo. Opositor militante de los relatos de Chéjov y los efectos suspensivos de sus finales abiertos, Somerset Maugham se empeñó en construir relatos cerrados, con giros inesperados en sus desenlaces sorprendentes y efectistas.

Santos Domínguez


11/9/17

Antología crítica del cuento hispanoamericano del siglo XX


Antología crítica del cuento 
hispanoamericano del siglo XX.
I. Fundadores e innovadores.
II. La gran síntesis y después.
Selección de José Miguel Oviedo.
Alianza Editorial. Madrid, 2017.

Veinticinco años después de su primera edición, Alianza publica en su colección El libro de bolsillo una obra de referencia y de lectura ineludible para quien quiera introducirse en el terreno de la narrativa hispanoamericana del siglo XX: los dos tomos de la Antología crítica del cuento hispanoamericano del siglo XX que preparó José Miguel Oviedo en 1992. 

Presentados por una Introducción que reivindica la importancia del relato en Hispanoamérica en el siglo XX y en la que Oviedo señala que “bastaría mencionar tres o cuatro nombres que cualquiera reconocería de inmediato: Borges, Cortázar, Rulfo, García Márquez”  para darse cuenta de su relevancia, esta selección se organiza en dos volúmenes.

Fundadores e innovadores y La gran síntesis y después son sus dos títulos y abarcan cuatro momentos estéticos y temáticos: La tradición realista: criollistas, indigenistas y neorrealistas; La innovación: cuento fantástico, vanguardista, especulativo y humorístico; La gran síntesis: hacia el “boom” y Otras direcciones: desde el “boom”. 

Entre César Vallejo y Álvaro Mutis, nombres como Arguedas, Benedetti, Julio Ramón Ribeyro, Borges, Bioy, Monterroso, Asturias, Carpentier, Lezama Lima, Cortázar, Rulfo, García Márquez, Onetti, Carlos Fuentes, Vargas Llosa o José Emilio Pacheco.

Y cuarenta cuentos imprescindibles precedidos de análisis lúcidos y breves. Son algunos de los mejores cuentos que se escribieron en el siglo XX en lengua española en una antología en la que José Miguel Oviedo recoge "los textos que, en conjunto, pudiesen ofrecer al lector la misma experiencia de fascinación, asombro y placer que tuvimos al ir haciendo su selección."

Santos Domínguez

8/9/17

Borges esencial


Jorge Luis Borges.
Borges esencial.
Edición conmemorativa de la RAE y la ASALE.
Alfaguara. Madrid, 2017.

Por una de esas felices paradojas a las que Borges fue tan aficionado, la edición conmemorativa de su obra que publican la Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española abre la selección de sus textos fundamentales con el Epílogo que cerraba con una irónica (auto)biografía apócrifa la edición de sus Obras Completas en 1974. Se leía allí:

“El renombre de que Borges gozó durante su vida, documentado por un cúmulo de monografías y de polémicas, no deja de asombrarnos ahora. Nos consta que el primer asombrado fue él y que siempre temió que lo declararan un impostor o un chapucero o una singular mezcla de ambos. Indagaremos las razones de ese renombre que hoy nos resulta misterioso."

Esa entrada, “de la Enciclopedia sudamericana, que se publicará en Santiago de Chile el año 2074”, es el pórtico que da entrada a Borges esencialuna antología de la obra de Borges, “el gran autor clásico contemporáneo de nuestra lengua” cuyo nombre  se suma a las ediciones conmemorativas del Quijote, Cien años de soledad o la poesía de Neruda.

Entre varios estudios introductorios y cuatro aproximaciones finales a su obra, este Borges esencial, que edita Alfaguara en edición coordinada por José Luis Moure, recoge dos libros completos: Ficciones y El Aleph, centrales en su obra narrativa, además de una amplia muestra de su obra ensayística y una más breve selección de su obra poética. 

En muchos de esos cuentos, híbridos de ficción y ensayo, el eje es la búsqueda del centro, el laberinto es la metáfora polivalente del mundo o del infinito, y la memoria, el tiempo y el espacio, el sueño y la razón, la vida y la escritura, el caos y la pesadilla, el espejismo y la realidad no son sino variantes de un enigma indescifrable. 

Un enigma al que se suman lo trivial y lo trágico, la mística y la erudición, la invención fantástica y la trama policial, la venganza y el insomnio o los libros imaginarios convocados por Borges en una prosa que reúne la exactitud y la elocuencia, la sugerencia y el rigor.

Como Quevedo, como Shakespeare, como Proust, Borges es una literatura dentro de otra literatura, un universo habitado por sombras y presencias decisivas. O, para decirlo con sus propias imágenes, un aleph, un centro en el que confluyen el pasado y el futuro, los vivos y los muertos, la realidad y la ficción, los espejos y el sueño, la vida y la literatura, los laberintos y las bibliotecas, el puñal y la filosofía, el tiempo y la escritura como un jardín de senderos que se bifurcan. 

"Mi destino es la lengua castellana", decía en uno de sus poemas. Un destino feliz para la lengua y la literatura en español el de esta poesía mayor en la que conviven el pensamiento y la revelación, los espejos y los tigres, los laberintos y las pesadillas, las mitologías escandinavas y la lluvia vespertina en el arrabal de Palermo. 

El mundo, en suma, en una de las representaciones más estilizadas y perennes de la literatura del siglo XX, en un volumen que es una variante del aleph, porque contiene en su inventario de asombros y perplejidades el universo.

Santos Domínguez



6/9/17

Los primeros editores



Alessandro Marzo Magno.
Los primeros editores.
Traducción de Marilena de Chiara.
Malpaso. Barcelona, 2017.

El amanecer de los libros era el título original de Los primeros editores, un espléndido ensayo de Alessandro Marzo Magno que publica Malpaso con traducción de Marilena de Chiara.

Rigurosamente documentada, es una estupenda evocación intrahistórica de aquella ciudad convertida en capital editorial del mundo en pleno Renacimiento, en la primera mitad del Cinquecento, porque “en la primera mitad del siglo XVI era en Venecia donde se imprimía la mitad de los libros que se publicaban en Europa. Y esta primacía no era solo cuantitativa, sino también cualitativa (...) Sin la industria editorial veneciana de aquel siglo no existiría el libro tal y como lo conocemos hoy, y tampoco la lengua italiana tal como la hablamos hoy. El italiano se basa en la obra de los toscanos Dante y Petrarca, pero son las ediciones venecianas a cargo del humanista Pietro Bembo e impresas por el rey de los editores, Aldo Manucio, las que decidieron la influencia que aún perdura.”

La Serenísima República de Venecia era entonces una potencia marítima de peso internacional y su posición dominante permitió intercambios culturales no sólo con el mundo occidental, sino con el islámico y el hebreo. Y eso permitió la multiculturalidad y el eclecticismo: allí se publicó la primera edición del Talmud en libro y allí se compuso el primer Corán impreso en árabe, rodeado de misterio y perdido durante medio milenio. Y allí destacó sobre todas la figura genial de Aldo Manuzo, "el Miguel Ángel de los libros", el editor más importante del siglo, que publicó en 1499 el Sueño de Polifilo, de Francesco Colonna, la obra maestra de la impresión, el Cancionero de Petrarca y la Divina Comedia y fue el creador del libro de bolsillo, del “libro portatile”.

Aunque era una ciudad sin universidad –estaba cerca la de Padua-, Venecia era entonces una multinacional del libro, la capital internacional de la edición. La mitad de la producción editorial europea entre 1526 y 1550 salió de las prensas venecianas, que llegaron a producir 35 millones de ejemplares a lo largo del siglo.

“El mercado editorial en Venecia –escribe Alessandro Marzo- es tan importante que convierte a la ciudad en una suerte de feria permanente durante todo el año.”

Con 150.000 habitantes, Venecia tenía en 1500 690 imprentas de las que salieron todo tipo de libros. Además de Biblias, textos religiosos y clásicos grecolatinos, allí se editaron los primeros libros en armenio y en griego; el primer libro de música impreso con tipos móviles; el primer tratado ilustrado de arquitectura; el primer libro pornográfico y abundantes tratados de medicina, gastronomía y contabilidad.

Fue allí donde el Orlando furioso se convirtió en el primer best-seller con 28 ediciones en menos de veinte años, donde Pietro Aretino -"Un genio. Un pornógrafo. Un pervertido. Un intelectual refinado"- se hizo famoso con sus sonetos lujuriosos, donde los grandes descubrimientos geográficos impulsaron la edición de cartas de navegación, mapas de las nuevas tierras americanas y abundantes textos geográficos, útiles para conocer la Tierra y para hacer la guerra.

En esta recreación de la época en la que Venecia hizo leer al mundo, el lector  recorre de la mano del autor las calles y las librerías, las imprentas de aquella ciudad comercial que fue la capital editorial de Europa hasta que la Inquisición y el Concilio de Trento arruinaron aquella aventura cultural y económica sin la que el Renacimiento no hubiera sido posible:

“Industrialización, globalización, marketing: todo estápresente en la Venecia renacentista. Se trata de sucesos de hace medio milenio, pero las capacidades productivas y comerciales manifestadas en la capital mundial del libro de la primera mitad del siglo XVI encajarían perfectamente entre las historias de éxito de las empresas contemporáneas.”

Santos Domínguez

4/9/17

Tirano Banderas


Ramón M.ª del Valle-Inclán.
Tirano Banderas.
Edición de Francisco Caudet.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2017.


Muchos años antes de que Miguel Ángel Asturias escribiera El señor Presidente, punto de partida de un subgénero central en la novela hispanoamericana al que se sumarían títulos como El recurso del método, de Alejo Carpentier, Muertes de perro y El fondo del vaso, de Francisco Ayala, El otoño del patriarca, de García Márquez, Yo, el Supremo, de Roa Bastos o La fiesta del Chivo, de Vargas Llosa, Valle-Inclán puso la semilla de esa modalidad narrativa de la novela de dictador con Tirano Banderas.

En un formato mayor de lo habitual y minuciosamente anotado, Cátedra Letras Hispánicas   lo incorpora a su catálogo con edición y prólogo de Francisco Caudet, que ha elaborado un amplio ensayo introductorio de doscientas páginas que constituye uno de los estudios textuales más completos sobre la composición y estructura de Tirano Banderas, del que se ofrecen en dos anexos los pre-textos y el prólogo que Valle anticipó en revistas desde junio de 1925 antes de darle su forma definitiva en el libro que se publicó el 15 de diciembre de 1926.

Subtitulada Novela de tierra caliente, y ambientada en la República de Santa Fe de Tierra Firme, un territorio imaginario que es suma de los países de lengua española, Valle hablaba de ella en una carta a Alfonso Reyes en noviembre de 1923 y la definía como “una novela americana (....). La novela de un tirano con rasgos del Doctor Francia, de Rosas, de Melgarejo, de López, y de don Porfirio. Una síntesis el héroe, y el lenguaje una suma de modismos americanos de todos los países de lengua española, desde el modo lépero al modo gaucho.” Tres años después publicó la versión definitiva de esa novela que es una de las cimas de Valle y de la literatura española del siglo XX.

Con precedentes en el Facundo de Sarmiento y en el Nostromo de Conrad, Tirano Banderas es a la vez compendio y profecía de una lacra que ha sembrado de muerte y miseria la historia latinoamericana, en el esperpéntico déspota Santos Banderas –“calavera humorística”, “verde máscara indiana”- se cifra ese destino de espadones y pronunciamientos que  desde la independencia han sufrido esos países.

Diseñada con una muy medida estructura  y desarrollada con el ritmo rapidísimo de sus fragmentos breves, secuencias que obedecen a una técnica cinematográfica, Tirano Banderas es la mejor manifestación de la técnica del esperpentismo en la narrativa valleinclanesca: la realidad sometida a una matemática deformación de espejo cóncavo, la mirada impasible desde arriba, lo grotesco, las máscaras, la degradación de lo humano, la animalización y la muerte, rasgos propios del esperpento, se expresan aquí con una síntesis de las variedades lingüísticas hispanoamericanas y con descripciones plásticas llenas de luz y cromatismo:  

“Sobre el resplandor de las aceras, gritos de vendedores ambulantes: Zigzag de nubios limpiabotas: Bandejas tintineantes, que portan en alto los mozos de los bares americanos: Vistosa ondulación de niñas mulatas, con la vieja de rebocillo al flanco. Formas, sombras, luces se multiplican trenzándose, promoviendo la caliginosa y alucinante vibración oriental que resumen el opio y la marihuana.”

Santos Domínguez

1/9/17

Hilario Barrero. Educación nocturna


Hilario Barrero.
Educación nocturna.
Edición y prólogo de José Luis García Martín. 
Renacimiento. Sevilla, 2017.

De niño 
la luz se colgaba 
en mi ventana día y noche.
Ayer la sombra 
estaba medio llena de luz 
y hoy la luz 
está medio llena de sombras.
Ya queda poco 
para que se confundan 
y amanezca la noche para siempre 
cerrando la ventana.

Esos versos de Hilario Barrero forman parte de Educación nocturna, la antología poética que publica Renacimiento con edición y prólogo de José Luis García Martín, que señala que “Educación nocturna es, simultáneamente, unas poesías completas, una antología y un libro nuevo” que “pretende ser una completa autobiografía poética.” 

Y por eso el primer poema del libro es Autorretrato, que sirve de pórtico a las cuatro secciones en las que se articula el libro: Travesía, Modo subjuntivo, Mortal Manhattan y Educación nocturna.

El claroscuro del tiempo, la persistencia ardiente del rescoldo y el temblor de la luz en la memoria, “en esta travesía hacia el silencio”, la noche y el naufragio, el amor y el deterioro, la nieve y las hogueras son proyecciones simbólicas de la mirada existencial con la que el poeta se reconoce en medio del mundo y de un paisaje con el que se identifica: “y yo me secaré con el invierno”.

La realidad y el deseo, la memoria y la emoción recorren estos poemas como la peste en Manhattan para reunir un inventario de la experiencia sobre el fondo de ciudades como Nueva York o Lisboa, Toledo o Barcelona, por las que “va tu cuerpo delante de tu sombra”, entre presagios funestos, evocaciones atravesadas por el sentimiento de la pérdida y la conciencia de la fugacidad y del frío, por esa “vida que todo lo erosiona.”

Santos Domínguez

31/7/17

Manual de remedios literarios


Ella Berthoud, Susan Elderkin.
Manual de remedios literarios.
Traducción de Clara Ministral.
Siruela. Madrid, 2017.

“Nuestros medicamentos no son cosas que vayas a encontrar en la farmacia, sino en las librerías, las bibliotecas o descargándotelas con tu lector de libros electrónicos. Somos biblioterapeutas y las herramientas de nuestro oficio son los libros. Nuestra botica contiene bálsamos beckettianos, torniquetes tolstoianos, los calmantes de Calvino y las purgas de Proust y Perec. Para crearla, hemos recorrido dos mil años de literatura en busca de las mentes más brillantes y las lecturas más reconstituyentes, desde Apuleyo y El asno de oro, del siglo II, hasta los tónicos contemporáneos de Jonathan Franzen y Haruki Murakami”, escriben Ella Berthoud y Susan Elderkin en la introducción del magnífico Manual de remedios literarios que publica Siruela con traducción de Clara Ministral.

Subtitulado Cómo curarnos con libros, es un divertido tratado de biblioterapia, un manual de medicina atípico que contiene múltiples prescripciones de novelas para el alivio o la curación de distintas dolencias físicas y emocionales: Yo, Claudio para tratar la soledad; Las olas de Virginia Woolf y El corazón es un cazador solitario para bajar la tensión; La insoportable levedad del ser para la depresión; Anna Karenina para el dolor de muelas; Aquí nos vemos para sobrellevar el luto; Sostiene Pereira para la obesidad; La subasta del lote 49 para la paranoia o el Libro del desasosiego para el insomnio.

Son algunos ejemplos de un nutrido repertorio de novelas que se recomiendan por su función terapéutica ante diversos males. Y además, diversas listas: las 10 mejores novelas para quedarse en la cama; otras 10 para curar la xenofobia; las 10 más recomendables para leer en el hospital

Construido a base de entradas ordenadas alfabéticamente de la A a la Z y rematado  con dos índices, uno de entradas y otro de obras citadas, este Manual de remedios literarios es también un peculiar e ingenioso tratado de literatura enfocado desde una perspectiva inusual, pero inteligente y muy interesante.

“Sea cual sea tu dolencia – escriben las autoras-, nuestras recetas son muy sencillas: una novela (o dos) que deberás leer a intervalos regulares. Algunos tratamientos te curarán por completo. Otros simplemente te ofrecerán consuelo, mostrándote que no estás solo. Todos ellos calmarán temporalmente tus síntomas, debido al poder de la literatura para distraernos y transportarnos. A veces es mejor administrar el remedio en forma de audiolibro, o leído en voz alta con un amigo. Como con cualquier medicamento, para obtener los mejores resultados es recomendable seguir el tratamiento hasta el final.”

Santos Domínguez